Electroestimulación para ciclistas, entrenamiento con corriente eléctrica

Los electroestimuladores ayudan a complementar el entrenamiento del ciclista

Aunque la utilización médica de la electroestimulación cuenta ya con más de tres décadas de historia, su aplicación al deporte apenas llega a los diez años. Futbolistas, atletas, boxeadores… y por supuesto ciclistas, todos estan ya más que familiarizados con el concepto y con los beneficios que aporta la electroestimulación.

En esta ocasión no es el objetivo meterse a fondo en las vicisitudes técnicas de la electroestimulación. No es que no sea interesante, ni tampoco que no podamos realizar un estudio pormenorizado, sino que preferimos centrarnos más en las posibilidades que permite para mejorar el entrenamiento del ciclista, en los modelos que se pueden encontrar en el mercado y en los diferentes programas que ofrece cada uno de ellos. Sin embargo, es importante tener claros una serie de conceptos básicos para aprovechar al máximo la electroestimulación.

Lo primero que se debe saber es que un electroestimulador es un aparato eléctrico capaz de generar un impulso con el objetivo de movilizar uno o varios grupos musculares sin la necesidad de una orden cerebral. Es decir, que cuando se colocan los electrodos sobre la piel – luego haremos más hincapié sobre la correcta colocación- y se enciende el aparato, y hasta que acabe el programa elegido o se apague el electroestimulador, los músculos se contraerán siempre que reciban esa pequeña descarga aunque se intente evitar. De este modo, el ciclista será capaz de complementar el entrenamiento sin necesidad de estar siempre encima de la bicicleta, corriendo a pie o trabajando la musculatura en el gimnasio.

Los electroestimuladores de nueva generación realizan un acercamiento inteligente a los músculos de quien lo está utilizando, adaptándose a sus características para mejorar la tolerancia a las corrientes y aumentar el confort de uso. Además, cuentan con diferentes tipos de memoria para que el usuario pueda medir y comparar sus progresos. Aquellos más antiguos o los que se encuentran dentro de la gama más baja, ya disponen de los parámetros a partir de las características más universales del ser humano, por lo que las sensaciones son más acentuadas

La electroestimulación muscular como complemento del entrenamiento ciclista

Aunque la electroestimulación se ha demostrado como un excelente apoyo a las rutinas de entrenamiento, es fundamental recordar que no es un entrenamiento en si mismo. Con el electroestimulador se puede completar prácticamente todos los aspectos del entrenamiento, todos menos uno, que además es el más importante: el entrenamiento cardiovascular.

La utilidad más relevante que se le puede otorgar al electroestimulador es la de recuperación. De hecho, el programa TENS contra el dolor es muy aconsejable. Por desgracia, aunque se suele utilizar a causa de diferentes golpes y caídas, el resultado siempre ha sido excelente, reduciendo mucho las molestias y el periodo requerido para una nueva puesta a punto. Se da por supuesto, además, que a través de la electroestimulación se puede mejorar el tono de la musculatura, aumentar o definir su volumen y reducir visiblemente la grasa localizada.

La electroestimulación para aumentar el volumen muscular mediante corrientes eléctricas 

Cuando se trata de aumentar el volumen muscular la electroestimulación cuenta con grandes ventajas frente al entrenamiento voluntario, sobre todo porque evita una gran parte del estrés que produce el trabajo físico con cargas elevadas y reduce los riesgos articulares y osteo-articulares. Por ejemplo, en el caso que ocupa, que es el entrenamiento propio del ciclismo, se puede trabajar con excelencia los grandes grupos musculares de las piernas –el cuádriceps o el vasto interno, por ejemplo-, los glúteos y los gemelos, entre otros. Esta función es perfecta en pretemporada sobre todo, pero sirve también como mantenimiento preventivo durante los meses de competición. Ante todo, precaución.

Es muy importante que antes de empezar a utilizar un electroestimulador se ponga interés en conocer muy bien cómo utilizarlo y más todavía en saber si nosotros mismo o quien nos acompaña puede llegar a ponérselo. Decimos esto porque existe un grupo de personas que tienen prohibido su uso, como son, por ejemplo, las mujeres embarazadas, las personas con problemas de corazón o los niños. Además, también es importante colocar con mucho cuidado los electrodos en el punto de inserción de cada músculo. Normalmente, no es necesario ser un experto en anatomía para hacerlo, pues los modelos más comunes incluyen con sus instrucciones una serie de fotografías y dibujos para ayudarnos a localizarlos y a identificar los indicados para cada programa. Y es en esto último hay que incidir para terminar, ya que son muchos los usuarios que se han descorazonado al no saberle sacar partido a su electroestimulador los primeros días después de haberlo adquirido y que han pensado que han tirado el dinero. No es así, ya que si se lee un poco y se presta máxima atención al manual de uso y se intenta aprender a sacarle el máximo partido comprobarás que se trata de una excelente inversión. Te lo aseguramos.

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