Giro vs Vuelta: Caminos paralelos

La Vuelta a España y el Giro de Italia se buscan la vida ajenas al circuito que presume de caché. Son las otras dos grandes, el eslabón más frágil del conflicto que los grandes organizadores mantienen con la federación internacional.

Giro contra La Vuelta

En Palermo arrancó el primer Giro excluido del ProTour. Antes, París-Niza, Tirreno, San Remo, Roubaix, Flecha y Lieja lo hicieron en condiciones similares, pero con su prestigio intacto. Sin embargo, desde la UCI se anuncian cambios en las dimensiones del ciclismo, cuyas fronteras europeas parecen insuficientes.

Las economías emergentes de China o Rusia solicitan presencia en el circo ciclista. Sin el prestigio de las citas de toda la vida, el dinero se sitúa como gran anzuelo. Al tiempo encontramos carreras como Turquía, de cuyo pasado poco sabíamos, pero que este año ha emergido entre las citas de mayor seguimiento. Competencia, pues, no les va a faltar.

Calor popular en el Giro

Pero, en caso de que las cosas se pongan realmente crudas, ¿quién tendría peor escenario, la Vuelta o el Giro?. En términos de calor popular, no hay color. El Giro de Italia es un aconteciendo de primera magnitud en su país. Sin juzgar la profesionalidad de los organizadores, no pueden pasar desapercibidas escenas como las del Zoncolan del año pasado. Para recordar tal gentío en la Vuelta, habría que recurrir a la hemeroteca.

Con cinco Giros a sus espaldas y seis Vueltas, Juan Manuel Garate es el corredor español con mayores perspectivas en la corsa rosa y, como tal, habla con admiración: “recuerdo la última etapa de montaña de 2004 -en Presolana-. Una vez pasamos los quince primeros, el público se empezó a marchar. Había tanta gente bajando a la vez que los últimos ciclistas tuvieron que subir andando”.

A pesar de lo caótico de la situación, Garate matiza que “el aficionado italiano es muy entendido, aunque el propio estrés en el que viven deja muchas veces colapsada la carrera”. Su afinidad por el Giro le lleva a priorizarlo ante el Tour: “el Tour mueve más público, pero no más pasiones. Prefiero más la calidad que la cantidad y en Francia hay mucha más gente que va a vernos porque están de vacaciones”. Respecto a la Vuelta, ha apreciado “un bajón de público. Sin embargo la organización, sigue con las mismas ganas. Aquí hay algo que falla”.

La participación, aval de la vuelta

Desde que la Vuelta a España dejara su ubicación en abril, las participaciones han sido exponencialmente mejores respecto al Giro. Desde 1995, en la Vuelta han corrido Marco Pantani, Jan Ullrich, Lance Armstrong, Miguel Indurain, Abraham Olano y un largo etcétera de nombres que sonaban a utopía cuando la prueba se disputaba en primavera. En Italia, amén de los italianos, por sí solos capaces de asegurar un espectáculo mayúsculo, las figuras extranjeras no han sido cómplices del circo, salvo en contadas ocasiones.

Sin embargo, a pesar de los pesares, la contundencia de la nómina de estrellas no asegura índices de notoriedad. Un punto de convergencia entre ambas carreras, lo encontramos en sus soportes mediáticos. Si el ciclismo fue un deporte, en tiempos, que nació y se hizo mayor abonado a medios de comunicación, el escenario sigue siendo el mismo. Tras la Vuelta trabaja el Grupo Antena 3, propietario entre otros soportes de la cadena de televisión, Onda Cero y Unipublic.

En el Giro debemos hablar de RCS Media Group, que engloba el diario más íntimamente vinculado a la historia de la carrera La Gazzetta dello Sport junto a otros de gran escala como Corriere della Sera más participaciones en dos rotativos españoles, Marca y El Mundo. Camino de Roubaix volvió a quedar patente esa falta de fortuna. Justo antes de entrar en Arenberg, Flecha se iba al suelo, con él otro de los candidatos, Filippo Pozzato. A pesar de las ayudas de Posthuma, el calentón que se daba la baza del Rabobank le quemó cuando los pesos pesados tomaron protagonismo.

Cabe destacar también que en el cuadro neerlandés pueden presumir de haber descubierto un talentazo para las clásicas: Sebastian Langeveld. Omnipresente en Flandes, demostró muchas tablas a pesar de tener solamente 23 años, dos menos que su compatriota Martijn Maaskant, cuarto en Roubaix por delante nada menos que de O´Grady, Hoste y Devolder. Los jóvenes han llegado y lo han hecho para quedarse.

Una historia compartida de setenta años

La antigüedad del Giro es uno de sus principales sustentos. La italiana es una grande que el año que viene será centenaria. En 1909 el Giro de Italia arrancaba de Milán un 13 de mayo para celebrar la primera de sus ediciones. Luigi Ganna fue su primer ganador. Desde entonces tres corredores, Fausto Coppi, con 20 años el ganador más joven, Eddy Merckx y Alfredo Binda han sido capaces de ganarlo en cinco ocasiones.

En la actualidad, los dos mejores corredores del Giro en activo son Paolo Savoldelli y Gilberto Simoni, ambos con dos victorias. En el palmarés de la carrera residen varios ganadores del Tour: Bartali, Coppi, Koblet, Gaul, Nencini, Anquetil, Gimondi, Merckx, Hinault, Roche, Fignon, Indurain y Pantani.

La Vuelta no vivió sus primeros días hasta 1935. Una España conmocionada por los sucesos políticos y en la antesala de una devastadora guerra fue escenario de unas ediciones pioneras que tuvieron sin embargo el fervor popular que hoy tanto se añora.

El belga Gustaaf Deloor fue el primer ganador de la carrera, un triunfo que repitió al año, algo que también lograría su sucesor, el primer español en ganarla, Julián Berrendero. Tony Rominger y Roberto Heras, con tres triunfos, son los mejores corredores de la historia de la carrera. Entre sus ganadores también encontramos a varios del Tour: Anquetil, Janssen, Gimondi, Pingeon, Ocaña, Merckx, Hinault, Zoetemelk, Delgado y Ullrich.

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