Jalabert, el ciclista que nunca dejó de crecer

Si un ciclista supo reinventarse cuando ya era uno de los grandes este fue Jalabert.

Laurent Jalabert, Mazamet, Noviembre del 68, es sinónimo de ganador.

Jaja, su apodo, se convirtió en profesional en 1989 en el seno del equipo francés Toshiba, donde compartió equipo con los hermanos Madiot, Bernard o Philipot en su primer año. Jalabert se presentó como un hombre muy rápido, ganando la Route Adelie de Vitré, una etapa y general del Tour d´Armorique, y una etapa del Tour du Limousin.

Siguió creciendo, y en 1990 empezó a destaparse también como un gran clasicomano, todavía en el equipo Toshiba. Segundo en la Clásica de San Sebastian (detrás de Indurain), vencedor de etapa en el Circuito de la Sarthe, ganador de la Paris Bourges, y tercero en la general del Tour de la Comunidad Europea (Tour del Porvenir), fueron sus resultados más llamativos.

En 1991 empezó a conseguir grandes resultados en grandes carreras, y logró auparse al segundo puesto de la Copa del Mundo. Fue segundo en la Paris Niza y estuvo rozando la victoria de etapa en el Tour de Francia, en el que quedó segundo de la clasificación de puntos. Esta temporada valió para que Manolo Saiz echase sus redes sobre el corredor galo. Y no se equivocó el director cantabro, que ficho a un ciclista que le iba a dar muchísimas victorias durante los 8 años que corrió en el equipo ONCE. En 1992, Jalabert logró once victorias sobre las que destacan la etapa en el Tour, su primer maillot verde de puntos, las tres etapas en Burgos, o las tres de la Volta a Catalunya, añadido al segundo puesto en el Campeonato del Mundo detrás de Gianni Bugno. Jalabert ya era considerado uno de los mejores sprinters del pelotón, pero aun quedaba lo mejor por llegar.

1993 le sirvió para empezar a ganar en la Vuelta a España, dos victorias para el sprinter francés, mas dos etapas en la Volta de nuevo, y etapa en Paris Niza, entre otros resultados, para en total llegar a las diez y ocho victorias.

Fue 1994 el año que marcó un antes y un después en la carrera de Jalabert. Ganó menos que en 1993, pero las victorias que consiguió, y la manera de hacerlo no tenían nada que ver. En la Vuelta a España se llevó la friolera de siete etapas, incluida la etapa mítica de los Lagos de Covandoga. Ese día vimos a un sprinter vencer en una llegada reservada a los grandes escaladores. Entre la niebla, Jalabert se llevó la etapa gracias a una fuga bidón, y esto cambio su forma de afrontar los grandes puertos. Llegó Julio, y con el, el Tour. En la primera etapa, un Gendarme que tomaba una foto en el sprint , derribó a Wilfried Nelissen, cuya caída provocó la de Jalabert entre otros. En esta espeluznante caída, Jalabert perdió casi toda la dentadura.

Y llegó 1995, probablemente el mejor año del francés con treinta y dos victorias en su zurrón. Jaja venció: Milán San Remo, Flecha Valona, el Criterium Internacional mas dos etapas, la Volta a Catalunya mas dos etapas, la Paris Niza mas una etapa, cuarto en el Tour de Francia, mas el maillot verde, mas una victoria en la etapa del 14 de Julio, fiesta nacional francesa, en el que puso contra las cuerdas a Indurain de la mano del equipo ONCE , en una de las jornadas mas bellas de ciclismo que se recuerdan.

Para finalizar la temporada, el francés reventó la primera Vuelta a España celebrada en Septiembre, con la victoria en la general, cinco etapas, la montaña y la regularidad, algo que solo Rominger y Merckx habían conseguido.

En 1996 bajó el pistón, ganando dos etapas en la Vuelta (una de ellas en los Lagos de nuevo), mas la regularidad, añadidos a la Vuelta a Valencia, la Midi Libre, la Ruta del Sur, y de nuevo, la Paris Niza.

Si le faltaba algo a Jalabert para sorprendernos a todos, 1997 llegaba para regalarnos la victoria en el Campeonato del Mundo contrarreloj disputado en San Sebastian. Volvió a vencer dos etapas en la Vuelta a España y la regularidad, y una gastroenteritis le alejó de algo más grande. Paris Niza de nuevo, Vuelta a Burgos, Giro de Lombardia, Milán Turín, y por tercer año consecutivo el Ranking UCI coronaba una gran temporada para el francés.

En 1998 Jaja ganó dos etapas en Vuelta Asturias, Vuelta al País Vasco, Bicicleta Vasca, y tres en Vuelta a Suiza, mas el Campeonato Francés. Pero esta temporada la recordamos como la temporada en la que Jalabert encabezó el plante de los ciclistas en el Tour de 1998. Jalabert demostró personalidad y se enfrentó a todos.

En 1999 Jalabert iba al Giro con ganas de guerra, y vencía tres etapas más la clasificación de los puntos, con lo que cerraba las tres grandes con la victoria en la clasificación de la regularidad, cosa que solo Abdoujaparov y Merckx habían conseguido. Además cerró la corsa rosa cuarto en la general. También ganó la Setmana Catalana, la Vuelta al País Vasco, y el Tour de Romandia.

El 2000 fue su último año en el equipo ONCE, año en el que se llevo la Setmana, el Tour del Mediterráneo, una etapa en Tirreno, otra en Dauphine y otra en la Vuelta al País Vasco.

Cerrado el ciclo en el equipo de los ciegos, Laurent se embarcaba en la aventura danesa del CSC, donde conocimos al Jalabert que nos faltaba, ganando en 2001 dos etapas en el Tour, más la clasificación de la montaña y la clasificación de la combatividad, además de la Clásica de San Sebastian.

En 2002, año de su adiós, Jalabert logró volver a vencer el maillot de topos rojos del Tour y el premio de la combatividad, esta vez sin victoria de etapa. Estos Tours se recordaran por ver un Jalabert siempre al ataque en las etapas de montaña. También reedito su victoria en la Clásica de San Sebastian.

Jalabert se retiró, pero dejó en nuestras retinas grandes imágenes de ciclismo de verdad, y hay que decir, que ciclistas como el, sale uno cada mucho tiempo.

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