La Copa del Mundo de Ciclismo

Maurizio Fondriest fue el primer ciclista en ganar la Copa del Mundo de Ciclismo en dos ocasiones, en 1991 y 1993

Si algo se recuerda en el ciclismo de los años noventa, eso son los maillots. Se puede decir que ya no hay maillots como los de antes (excepto el de campeón del mundo). Y es que ni los patrocinadores son los mismos (salvo excepciones como “Lampre”), ni las modas son las que eran. Pero hay un maillot, que si no fuera por las pruebas de ciclocross y de pista, no veríamos en todo el año, y que desapareció de las carreteras “gracias” al invento del UCI Pro Tour. El maillot “arcobaleno”.

La copa del mundo de ciclismo la creo la UCI en 1989. La Copa constaba de pruebas de un día, de las clásicas más prestigiosas del calendario internacional. Formaron parte de esta competición carreras como Milán-Sanremo, Tour de Flandes, Paris-Roubaix, Lieja-Bastogne-Lieja, Amstel Gold Race, Clásica de San Sebastian, Zurich, Paris-Tours y Giro de Lombardia. En alguna edición de la Copa del Mundo tuvieron cabida pruebas como Wincanto Classic, Gran Premio de las Américas, Gran Premio de las Naciones, Trofeo Baracchi, o Japan Cup.

La UCI trató de que cada año los mejores clasicomanos se batieran en las mejores clásicas, puntuando los veinticinco primeros clasificados por carrera, y siendo imprescindible participar más de la mitad de las pruebas puntuables. El líder de esta prueba estaba diferenciado llevando un maillot similar al de Campeón del Mundo, pero con las franjas en vertical, la llamada Maglia Arcobaleno.

En la copa del mundo de ciclismo también había una clasificación por equipos, pero estaba en un segundo plano.

Sean Kelly fue el primer ganador de la Copa del Mundo,  y Maurizio Fondriest  fue el primer ciclista en ganarla en dos ocasiones, las de 1991, y 1993. El León de Flandes, Johan Museeuw, fue el primero en igualar al italiano, ganando en 1995 y 1996, y seguidamente, nuevamente un italiano, Michele Bartoli, se hacia con el prestigioso trofeo en 1997 y 1998. Y como no podía ser de otra manera, un italiano (nueve victorias totales de italianos en la general de la Copa), Paolo Bettini fue vencedor por tres veces consecutivas, 2002, 2003 y 2004, siendo esta ultima la única vez que un corredor español aparecía en el podium. Claro, se trataba de Oscar Freire. Este año fue el último que se disputo la Copa del Mundo, y se llegó a la última prueba con Bettini, Rebellin y Astarloa con posibilidades de victoria, siendo el Grillo el que se llevo el gato al agua.

La copa del mundo de ciclismo reunía año tras año a los mejores clasicomanos del mundo. En Europa gozaba de una gran popularidad, no así en España, donde solo importan las grandes vueltas. Por eso, este bonito calendario no se echa de menos por estos lares, pero seguro que en Italia, Bélgica u Holanda cada año añoran esta prueba, tanto ciclistas como aficionados, que quieren que los mejores ciclistas en las clásicas sean recompensados con una prueba en la que sean los auténticos protagonistas. No hay más que ver como se viven estas carreras en Bélgica. Que vuelva la Copa del Mundo de Ciclismo.

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